Mina

 

Recuerdo a mis hermanas y las extraño mucho. Cuando estábamos juntas lo pasábamos muy bien. Nos reiamos por cualquier tontería. Una tarde estábamos esperando a Carlos Acosta,quien había ido a visitarme a Curazao, después que le dieron de baja en el ejército. Yo conté un chiste y todas nos reímos, Mina se rió tanto, que se orinó. El piso era de madera muy vieja y absorbió todo lo que Mina orinó. Cuando Carlos llegó vio la gran mancha y quedó intrigado. Le dije que era agua que yo había derramado.Vovimos a reírnos y esta vez yo lloré de la risa. Así éramos: Mina se orinaba y yo, lloraba. Siempre era igual. Tanto en Curazao como en Maracaibo. En Maracaibo jugábamos cartas. A Mina le gustaba

A Mina le gustaba jugar Buraco y al resto nos gustaba jugar Canasta. Ganaba la mayoría, así que jugábamos Canasta. Henry me devolvió las barajas,pero aquí a nadie le gusta jugar cartas, salvo a Isaac. Con él jugamos Batalla. Ya sabe identificar los números y las letras. Sabe cuando está en situación de Batalla y sabe contar las barajas y lo que es mejor, sabe si ganó o perdió. También juega Monopolio, pero la parte de compra-venta se le hace difícil de asimilar. También recuerdo cuando llevaba a Fernando y a Ana para que vieran la bajada de la bandera en el Cuartel Libertador, diagonal al aeropuerto Grano de Oro. Actualmente funçiona allí La Universidad del Zulia ( LUZ ). También recuerdo que todos los fines de semana solía ir, con mis amigos del Ince, al Club de Maestros y Profesores y bailábamos hasta la madrugada. Éramos felices y no lo sabíamos! Por allí tengo más recuerdos fugaces, pero los dejaré para luego. Chao!

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