Choque y huida
Vivíamos en Lomas del este. A Efraín se le había olvidado que tenía que comprar pan. Detuvo el carro, lo estacionó y de dispuso a entrar a la panadería. Yo tenía a Joseito en los brazos y estaba sentada en el asiento delantero al lado de Efraín. El carro sólo tenía dos puertas. No recuerdo la marca. Íbamos Efraín, Joseito y yo adelanté y la goajirita que cuidaba a Joseito, en el asiento de atrás. De repente, un carro que venía a toda velocidad, nos chocó por detrás. Todo sucedió muy rápido. Efraín se montó en el capó del carro. Yo solté a Joseito quien cayó sobre la alfombra del carro y la goajirita ( quien calzaba unos zapatos de madera) comenzó a tratar de salirse del carro y a golpearme con los dichosos zapatos Mientras tanto, Efraín bajó del capó y sacó a Joseito. Yo salí por la otra puerta,la goajirita logró salir y un muchacho de la gasolinera cruzó la avenida rapidamente y con un extintor de incendios apagó el fuego que se había iniciado como resultado del impacto. Claramente, el culpable fue el chofer del otro vehículo. Efraín le preguntó al muchacho que si había visto la placa y éste le respondió que sí. Mientras tanto el culpable se dió a la fuga. Iba acompañado de dos personas. Nos fuimos a la casa dándole gracias a Dios Al día siguiente, Efraín salió a investigar lo del número de la placa, le dieron los datos e iba a seguir investigando cuando un tipo raro se acercó a la reja de nuestra casa, llamó a la goajirita y le dijo: " dile a tu jefe que se cuide y que deje la cosa tranquila". Recuerdo que yo confeccionaba volantines para Joseito. Los hacía grandes, les agregaba las colas ( una larga y la otra corta) y después de elevar el volantín, le ataba el curricán a un banquillo y luego se lo entegaba a Joseito. El era muy pequeño y no tenía fuerza para manejarlo solo.
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