Choque y huida

 

Vivíamos en Lomas del este. A Efraín se le había olvidado que tenía que comprar pan. Detuvo el carro, lo estacionó y de dispuso a entrar a la panadería. Yo tenía a Joseito en los brazos y estaba sentada en el asiento delantero al lado de Efraín. El carro sólo tenía dos puertas. No recuerdo la marca. Íbamos Efraín, Joseito y yo adelanté y la goajirita que cuidaba a Joseito, en el asiento de atrás. De repente, un carro que venía a toda velocidad, nos chocó por detrás. Todo sucedió muy rápido. Efraín se montó en el capó del carro. Yo solté a Joseito quien cayó sobre la alfombra del carro y la goajirita ( quien calzaba unos zapatos de madera) comenzó a tratar de salirse del carro y a golpearme con los dichosos zapatos Mientras tanto, Efraín bajó del capó y sacó a Joseito. Yo salí por la otra puerta,la goajirita logró salir y un muchacho de la gasolinera cruzó la avenida rapidamente y con un extintor de incendios apagó el fuego que se había iniciado como resultado del impacto. Claramente, el culpable fue el chofer del otro vehículo. Efraín le preguntó al muchacho que si había visto la placa y éste le respondió que sí. Mientras tanto el culpable se dió a la fuga. Iba acompañado de dos personas. Nos fuimos a la casa dándole gracias a Dios Al día siguiente, Efraín salió a investigar lo del número de la placa, le dieron los datos e iba a seguir investigando cuando un tipo raro se acercó a la reja de nuestra casa, llamó a la goajirita y le dijo: " dile a tu jefe que se cuide y que deje la cosa tranquila". Recuerdo que yo confeccionaba volantines para Joseito. Los hacía grandes, les agregaba las colas ( una larga y la otra corta) y después de elevar el volantín, le ataba el curricán a un banquillo y luego se lo entegaba a Joseito. El era muy pequeño y no tenía fuerza para manejarlo solo.

A dos cuadras de nuestra casa vivía Graciela Gómez, con su esposo y sus dos hijos. Era Instructora Colaboradora en el Ince. En el área de Contaduría. Recuerdo que la tarde de un viernes se metieron en su casa unos amigos de lo ajeno. Amarraron y amordazaron a todos y los encerraron en un cuarto. Luego robaron todo lo que les cupo, lo montaron en una camioneta y se largaron. Graciela y su familia pasaron todo el fin de semana ( incluyendo la noche del viernes ) encerrados, sin comer ni beber nada hasta que llegó la muchacha que les cocinaba y limpiaba la casa y los rescató. También recuerdo que a Graciela tuvieron que operarla por un problema que tenía en un riñón. Cuando le hicieron los exámenes resultó que tenía TRES riñones. Los médicos tuvieron que deliberar para decidir cuál extirpar y cuál dejar. Claro que extirparon el que estaba dañado,pero hubo que operarla para cerciorarse.

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